Pastoral de la Salud Diócesis de Huesca

PASTORAL DE LA SALUD – DIÓCESIS DE HUESCA

miércoles, 15 de enero de 2014

Sanidad y crisis, consecuencias en la salud

Sanidad y crisis, consecuencias en la salud


Existen textos y líneas ético-pastorales que pueden ayudar a iluminar la reflexión y la toma de decisionesante éste tema u otros semejantes, pero no hay una postura oficial del episcopado español ante los últimos decretos:


Prevalencia de la persona sobre la economía. Así lo afirma el Vaticano II y el mensaje de los Obispos de la Comisión de Pastoralcon motivo del Día del Enfermo 1987: “Un trato más humano n.5: El trato humano al enfermo implica humanizar la política sanitaria de cara a promover una salud y asistencia a la medida del hombre, autor, centro y fin de toda política y actividad sanitarias (GS 63). Implica que las instituciones sanitarias estén al servicio del enfermo y no de intereses ideológicos, políticos, económicos o sindicales; que la técnica, cuyas conquistas celebramos, sea siempre un medio al servicio efectivo de la persona enferma".

Especialmente cuando es más débil y vulnerable, y puede estar en juego su salud y su vida (cf. Comunicado de la Comisión de Pastoral sobre las huelgas sanitarias. 1983). Y con la prioridad que ya recalcaba el Papa Juan Pablo II en Canadá (1984): “las necesidades de los pobres son de mayor prioridad que los deseos de los ricos”.

En todo momento se hace una llamada al destino universal de los bienes. Donde también los migrantes “tienen derechos inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación” y “porque todos somos responsables de todos” (Benedicto XVI, Caritas in veritatem, 62 y 38)

Se plantea como gran reto de la sociedad y de la Iglesia responder con voz y acciones ante las injusticias, al estilo de Jesús: “Esto constituye un enorme reto para la comunidad eclesial, que ha de situarse críticamente ante las injusticias y el relativismo ético. Para ello nos proponemos, una vez más, seguir el mismo itinerario del Cristo misericordioso, inspirándonos en él y tratando de revestirnos de sus mismas actitudes (Flp 2, 5).(Mensaje final del Congreso “Iglesia y salud”, 13)